España ha hecho historia. La selección española de balonmano en silla de ruedas se proclamó este domingo campeona del mundo por primera vez, tras imponerse a Japón en la final del IV Campeonato del Mundo disputada en el Palau d'Esports de Granollers (Barcelona). Nunca antes España había levantado este título.
Una final decidida por sets, con remontada incluida
El campeonato, en su modalidad "a cuatro", se disputa por sets en lugar de con el marcador continuo del balonmano convencional. España ganó el primero (13-9), Japón se llevó el segundo con contundencia (17-5) y todo se decidió en un tercer set de infarto que España cerró 6-5, después de llegar a estar 3-0 abajo. La resiliencia para dar la vuelta a ese arranque adverso en el set decisivo fue, según las crónicas del torneo, la clave del título.
El protagonismo individual tuvo nombre y apellidos: la pareja formada por Lorenzo Edjang y Agustín Alejos firmó veintidós de los veinticuatro puntos totales del combinado español en la final, un nivel de acierto que resultó decisivo en los momentos de mayor presión del partido.
La primera vez que el Mundial se juega en Europa
Esta cuarta edición del Campeonato del Mundo de Balonmano en Silla de Ruedas se celebró del 16 al 20 de septiembre, con doce selecciones clasificadas, y fue la primera vez que la competición se disputó en suelo europeo. Que España haya conquistado su primer título precisamente en esta edición, y además jugando en casa, añade un capítulo especial a la historia de este deporte en el país.
El camino hasta la final no fue sencillo. España arrancó el torneo en el Grupo A con una victoria ante Libia, pero cayó frente a Francia en la fase de grupos. La reacción llegó en la fase eliminatoria: superó a Brasil en cuartos de final y a Chile en semifinales antes de medirse a Japón por el título.
Óscar Perales, campeón del mundo en su primer torneo al frente de la selección
El seleccionador Óscar Perales, vallisoletano y exjugador, asumió el banquillo nacional a principios de 2026 y debutó en el cargo precisamente en este Mundial. Le acompañaron en el cuerpo técnico Javier Larrea como segundo entrenador, Manuel Belver como delegado y Borja Pascual como mecánico del equipo, un puesto tan específico como imprescindible en un deporte donde la silla de competición forma parte del rendimiento tanto como la forma física del jugador.
El título llega en un momento de crecimiento sostenido del balonmano en silla de ruedas en España, una modalidad que sigue ganando visibilidad dentro del deporte adaptado nacional. Ser campeones del mundo por primera vez en la historia, en la primera edición europea del torneo, es el mejor escaparate posible para seguir haciéndolo crecer.


