El lunes 22 de junio a las 11:30 horas estará disponible el nuevo episodio de Liftados con Antonio Serradilla, uno de esos jugadores que explican por sí solos por qué el balonmano de élite sigue teniendo algo irreductiblemente especial. El plató sonoro, esta vez improvisado con total honestidad en el ya clásico cuarto de los balones, recibió al canterano de Dos Hermanas, actual jugador del Stuttgart, internacional con los Hispanos y protagonista de una de las intrahistorias más jugosas del mercado europeo reciente.

La conversación deja de todo: métodos de recuperación casi obsesivos, motes de categorías inferiores, confidencias sobre su paso por Noruega, recuerdos de Montequinto y un regreso al ecosistema del Magdeburgo campeón de Europa que tiene bastante más miga de la que parece desde fuera.

Antonio Serradilla en Liftados: estreno el lunes 22 de junio a las 11:30

Liftados publicará la charla completa con Antonio Serradilla el lunes 22 de junio a las 11:30 horas. Será uno de esos episodios que funcionan por el personaje y por el contenido: un defensor de máximo nivel, con carrera ya contrastada en la Bundesliga y en la selección española, abriéndose sin demasiados filtros sobre cómo vive, cómo compite y cómo se cuida.

En la entrevista hay mucho balonmano, claro, pero también personalidad. Serradilla no suena a jugador prefabricado. Suelta anécdotas, admite rarezas, se ríe de sí mismo y explica con bastante naturalidad por qué hay compañeros que le miran como si estuviera un poco loco cuando empieza con sus rituales de recuperación.

El "Llorente del balonmano": biohacking, gafas rojas y recuperación seria

Durante el programa aparece un apodo que resume bastante bien el tono del episodio: el "Llorente del balonmano". Serradilla lo encaja con humor, pero detrás de la broma hay un fondo real. El defensor cuida la recuperación con una disciplina poco habitual incluso en élite. En una liga tan física como la Bundesliga, para él no es postureo: es supervivencia competitiva.

"En el equipo se ríen muchos de mí y me hacen bromas, piensan que estoy loco, pero tengo personalidad y no me importa", reconoce durante la charla. Y lo desarrolla con ejemplos concretos: botas de presoterapia, rutinas específicas antes de dormir y unas llamativas gafas de luz roja para preparar el descanso.

Su explicación tiene bastante sentido para cualquiera que haya vivido una temporada cargada de partidos: "La luz roja simula el atardecer, eleva la melatonina y le da al cuerpo esa sensación de morriña que te entra tras comer. Me ayuda muchísimo a recuperar". En un deporte donde cada lunes se empieza medio roto, ese tipo de detalles marcan diferencias.

De "Galápago" a patinador artístico en línea

Uno de los momentos más divertidos del episodio llega cuando aparece el mote con el que Isidoro Martínez le bautizó en categorías inferiores: "El Galápago". Serradilla recuerda entre risas que le llamaban así porque vivía por el suelo, provocando faltas en ataque y exagerando lo justo para sacar ventaja. Un especialista del oficio antes incluso de llegar a profesional.

Pero hay otra historia todavía mejor. Detrás de sus casi dos metros de altura, de su perfil de central defensivo duro y de esa imagen de muro humano, aparece un pasado inesperado: Antonio Serradilla practicó patinaje artístico en línea. No como juego de verano sin más, sino con cierto nivel, hasta el punto de hacer figuras y saltos con soltura.

La intrahistoria tiene además un punto familiar precioso: su madre era la profesora. Serradilla admite que todavía le da algo de vergüenza hablar del tema, pero precisamente por eso funciona tan bien dentro del episodio. Porque desmonta la caricatura del defensor de élite y enseña a un jugador mucho más particular de lo que el tópico permitiría imaginar.

Montequinto, Dos Hermanas y la explicación de una cantera que sigue produciendo talento

Cuando la charla se va a la base, el episodio gana mucho valor para cualquiera que siga la formación española. Serradilla habla con orgullo de Montequinto como una de las canteras que mejor explican el balonmano de barrio. Su lectura no se apoya en grandes recursos ni en discursos vacíos: habla de entrenadores metiendo horas por amor al juego, desplazándose lo que hiciera falta y construyendo algo casi artesanal.

Ese orgullo de barrio aparece una y otra vez. No había dinero, recuerda, pero sí una sensación muy fuerte de pertenencia. Varias generaciones buenas, entrenadores comprometidos y un ecosistema donde el balonmano no se entendía como un simple pasatiempo. Se entendía como algo serio, incluso antes de que nadie pensara en salir de allí rumbo a la élite europea.

Ese tramo del episodio conecta muy bien con una de las ideas más interesantes que viene trabajando Liftados en el Magazine: el talento español no aparece por accidente. Se cocina en clubes donde todavía hay gente dispuesta a sostener entrenamientos, viajes y fines de semana enteros simplemente porque creen en esto.

El viaje a la élite: Logroño, Elverum, Stuttgart y el caso Magdeburgo

La trayectoria de Serradilla también da para detenerse. Desde sus años de formación hasta el salto al profesionalismo, la carrera ha tenido estaciones importantes: Logroño, la experiencia en Elverum y la consolidación en Alemania. Sobre Noruega deja una frase que resume bastante bien lo que fue esa etapa: una experiencia única, con momentos buenos y malos, pero decisiva en su crecimiento.

Después llegó la Bundesliga y, con ella, el gran giro de guion reciente. En Navidad, por la falta de minutos en la primera parte del curso con el Magdeburgo, Serradilla tomó una decisión lógica de carrera: firmar dos años con el Stuttgart para asegurar continuidad. Parecía un movimiento de estabilidad. Luego cambió todo.

Las lesiones en el Magdeburgo le abrieron un espacio enorme en el segundo tramo de la temporada. Empezó a jugar, rindió, se hizo importante y acabó siendo pieza útil dentro del contexto del campeón de Europa. Entonces apareció el arrepentimiento del club alemán, que decidió recuperarlo pagando la cláusula al Stuttgart. Un movimiento con bastante aroma de gran club que detecta demasiado tarde que ha dejado escapar a un jugador que sí quería conservar.

En el episodio, Serradilla lo resume con una frase memorable: el "Florentino" del Magdeburgo dijo que este volvía. Lo cuenta con humor, pero también con una satisfacción comprensible. Porque más allá de la intrahistoria contractual, hay un mensaje fuerte: uno de los mejores clubes del mundo ha considerado que merecía la pena pagar para tenerle de vuelta.

Un episodio muy Liftados: risas, detalles raros y mucho balonmano real

Lo mejor de esta charla es que no se queda en titulares sueltos. Tiene ese tono de Liftados que funciona cuando el invitado entra de verdad al juego: salen historias de vestuario, métodos poco convencionales, balonmano base, élite europea y esa mezcla de seriedad y cachondeo que suele dejar los mejores episodios.

Para el que siga la selección española, la Bundesliga o simplemente disfrute con jugadores que tienen algo que contar, merece la pena reservar hueco. El episodio completo con Antonio Serradilla estará disponible el lunes 22 de junio a las 11:30 horas.

Estreno

Lunes 22 de junio · 11:30 horas

¡No te lo pierdas, dale al play!

La charla completa con Antonio Serradilla está repleta de risas, momentos auténticos e intrahistorias que merece la pena escuchar de primera mano. Puedes disfrutar de este episodio de Liftados en tu plataforma favorita: