El Veszprém húngaro castigó al Barça con su propia medicina: una defensa asfixiante, una portería decisiva y la capacidad de explotar las transiciones. Se impuso por 33-42 y le arrebató el trono mundial en la final disputada en el New Capital Sports Hall, en la nueva capital administrativa de Egipto.

Un jugador del Barça lanza a portería ante Emil Nielsen, portero del Veszprém, en la final del Mundial de Clubes 2026
Imagen: @fcbarcelona. Fuente oficial.

Fue la peor noche de un conjunto azulgrana irreconocible en sus principales virtudes, superado de principio a fin por la versión más contundente del equipo húngaro. El Veszprém se apoyó en un Emil Nielsen decisivo, capaz de frustrar a sus excompañeros con 12 paradas, y en un ataque coral, preciso y perfectamente sincronizado para conquistar su segundo Mundial de Clubes e infligir al Barça su primera derrota en más de un año.

La defensa del título no podía empezar peor para el cuadro culé. El conjunto húngaro, también imbatido esta temporada, salió disparado, con la herida de la final perdida el año anterior todavía abierta y una consigna muy clara: correr. Cada pérdida azulgrana era una invitación al contragolpe; cada ataque precipitado, una ocasión para castigar al campeón con su propia medicina.

Nielsen, el viejo conocido que hundió al Barça

Bajo palos esperaba un viejo conocido. Nielsen se reencontraba por primera vez con su exequipo y parecía dispuesto a convertir la final en una pesadilla para el Barça. El danés había llegado entre algodones, después de una indisposición estomacal que incluso le había obligado a perderse el último partido. Pero sobre la pista no quedaba ni rastro de aquella debilidad.

Parada tras parada, el meta nórdico recuperaba el repertorio que tantas veces había exhibido vestido de azulgrana. El Veszprém crecía con cada intervención de su portero y el Barça se descomponía con cada ataque frustrado, hasta abrir la primera brecha (3-9, min. 10). El campeón estaba contra las cuerdas, atrapado en un escenario que hacía tiempo que no conocía.

Reacción fugaz del Barça

La resiliencia de un conjunto culé que se negaba a dejar escapar la final empezó a hacerse notar. El Barça reaccionó, fue limando la desventaja y, gol a gol, llegó a situarse a solo dos tantos (14-16, min. 25). El partido parecía cambiar de rumbo. Pero cuando el equipo azulgrana acariciaba la remontada, el Veszprém volvió a golpear. Un último arreón, con sus extremos como protagonistas, estiró de nuevo la diferencia hasta el duro 16-22 del descanso, un marcador que devolvía a los pupilos de Carlos Ortega a la casilla de salida.

El repaso táctico de Xavi Pascual

El paso por vestuarios tenía que servir para resetearlo todo. El Barça necesitaba encontrar nuevos recursos, pero tampoco era el día de Mem. El lateral azulgrana, frustrado y sin encontrar espacios, era el reflejo de un equipo impotente, incapaz de descifrar una defensa que le cerraba todos los caminos.

Xavi Pascual le ganó la partida de los banquillos a Carlos Ortega. El Veszprém esperaba el error y, en cuanto llegaba, aceleraba. El Barça no encontraba la manera de frenar el vendaval y seguía atrapado en ataque ante un rival agresivo y con las ideas muy claras que, con un parcial de 1-5, ensanchó la diferencia hasta los diez goles (21-31, min. 41).

No era el día. Tres penaltis fallados resumían la noche azulgrana, una anomalía en un equipo poco acostumbrado a perdonar desde los siete metros. En el otro extremo de la pista, al Veszprém le salía todo. Solo Elderaa y N'Guessan mantenían el orgullo competitivo, pero ni siquiera su empuje pudo evitar que la derrota acabara convertida en un serio correctivo (33-42).

Fin a la racha culé

El Barça mantenía, hasta ayer, una racha de 65 victorias consecutivas sin empates. Su última derrota se remontaba al 18 de septiembre de 2025, cuando cayó en la Champions en el Palau ante el SC Magdeburg alemán por 21-22. El Veszprém ha sido el encargado de terminar con la imbatibilidad culé, además por nueve goles, algo que no sucedía desde el 10 de mayo de 2009 ante el extinto Ciudad Real en la Liga Asobal, y desde el 6 de abril de 2008 en la ida de las semifinales de la Liga de Campeones ante el Kiel.

Gorka Cabañas
La opinión de Gorka Cabañas

Director · Liftados

El Veszprém ya lo tiene todo para ganar la Champions. Pero nunca se puede descartar al Barça.

El Veszprém es el favorito para ganar la Champions esta temporada, pero no por esta victoria. Lo es porque ha sabido construir un equipo a base de talonario que ahora sí, con Nielsen bajo palos, lo tiene todo: defensa, portería y un ataque capaz de hacer daño a cualquiera.

Dicho esto, nunca se puede descartar al Barça. Un mal día no borra una temporada entera, y el equipo de Carlos Ortega ya ha demostrado antes que sabe reponerse de golpes así.

Ficha técnica

33 — FC Barcelona (16+17)

Hernández; Gómez (5, 4p), Mem (-), Carlsbogard (2), Fàbregas (3), Frade (2), Fernández (1) —siete inicial—, Hallgrímsson (p.s.), Smarason (-), Djordje Cikusa (2), Janc (4), N'Guessan (9), Sola (-), Elderaa (2), Barrufet (3) y Petar Cikusa (-).

42 — Veszprém HC (22+20)

Nielsen; Lenne (4), Remili (8), Pechmalbec (2), Elderaa (2), Hesham (4), Descat (10, 1p) —siete inicial—, Appelgren (p.s.), Petrus (-), Martinovic (5), Ligetvari (-), Cindric (3), Dodic (-), Gancs-Peto (1, 1p), Mesilhy (1) y Ali Zein (2).

Parciales cada cinco minutos: 1-4, 3-9, 7-11, 9-14, 13-16, 16-22 (descanso), 19-25, 21-29, 23-33, 26-37, 29-37 y 33-42 (final).